Momentos en el metro I
Un yonki entra en un vagón y, después de pedir disculpas por las molestias que les pueda causar a los pasajeros (es un ser humano marginado, sucio y que pretende hablar con nostros y en alto), comienza a recitar un trozo de un diálogo de El Quijote. Termina y pide la voluntad. Bastantes pasajeros se emocionan. Recoje su dinero.
La literatura lo ha dignificado y hecho visible. La literatura siempre es un arma cargada de futuro.
El hombre se cambia de vagón. Para tener más monedas, para emocionar a otros pasajeros.