Auschwitz
Con días de retraso, pero qué importa si tienes algo que decir.
La primera vez que me di cuenta, realmente cuenta, de la magnitud de la Shoah fue cuando conocí la historia detrás de esta exposición del
Centro Simon Wiesenthal: con el exterminio y la destrucción de los lugares relacionados con la cultura judía europea (sinagogas, escuelas, centros de reunión, partidos políticos, empresas, bibliotecas), se ha perdido la memoria y la posibilidad de recordar cómo fue Europa antes de la Shoah. No hay testimonios, no hay fotos, no hay objetos, no hay nada.
Esta exposición está montada con fotos en las que hay algún rastro de lo que fue la vida de Polonia con los judíos. Es un intento desesperado para no olvidar. Un intento con éxito.
Todavía se pueden ver sus caras.