Cocido
Me encanta el cocido. Y me encanta hacerlo, posiblemente porque no tengo tradición familiar en este plato y estoy aprendiendo.
Yo utilizo morcillo (aka jarrete), falda, cuarto de gallina, punta de jamón, hueso de jamón, hueso de caña (este último no me importa tanto), chorizo, morcilla y tocino ibérico (es más caro que el normal, pero vale la pena y al final son 2 euros).
Verdura: le pongo patata (2 ó tres grandes), zanahoria (cuatro grandes), repollo (medio kilo), puerro (tres grandes), nabo (uno), apio (ramita) y cebolla (1 grande). Y los garbanzos (medio kilo) en su redecilla, ese gran invento.

Al principio pongo al fuego agua con toda la carne, menos la gallina, el chorizo y la morcilla.
Cuando hierve pongo los garbanzos y bajo el fuego. Me preocupo mucho desde el principio en desespumar mucho con un colador o algo más enérgico, tipo colador y gasa.
Después de una hora, pongo la gallina.
A la hora y cuarto siguiente, pongo las zanahorias, el puerro, el nabo, el apio y el chorizo (que previamente he desengrasado a saco escaldándolo junto a la morcilla en agua hirviendo, previos pinchazos con un cuchillo a lo largo de su ser).
A la hora siguiente, pongo la morcilla, el tocino y las patatas. En media hora debería estar listo.

El repollo lo cuezo aparte y después de cocer lo mezclo con un refrito de ajo al que le echo una cucharadita de pimentón dulce.
Se separa el caldo para la sopa y se le ponen unos fideillos. Hay que dejar un poco por si hay que calentar la carne en el futuro.
También me gusta hacer una salsita de tomate frito al que le echo un poco de caldo y unos cominos molidos. Para los garbanzos.

Y me gusta mucho hacerlo todo el año, pero me encanta en Semana Santa, por respetar la vigilia.