El mejor concierto de mi vida
fue el que dió
Paquita la del barrio en la
Nasa de Santiago. Me he emocionado con Lou Bennet, Philipe Catherine, Teresa Berganza o José María Rodero por citar a algunos, pero nunca he vuelto a ver un artista con más fuerza, más entregado ni más emocionante y emocionado que Paquita. Más aún ante un público variopinto, bastante freaky y bastante compostelano, que era el que se había reunido para escucharla a ella y a sus músicos aquella noche. Guardo un recuerdo vívido del momento en que cantó esta canción y del speech que se soltó, emocionada y humilde, al final del concierto.