Desde hace tiempo
veo con interés y asombro (por lo bien que lo hace) el reposicionamiento brutal de MacDonalds.
Hoy leo que ofrecerán, en un acuerdo a tres bandas con Telefónica y Nintendo, acceso a Internet vía Wi-fi (30 minutos por cada consumición). Una vuelta de tuerca más que empecé a percibir cuando hace años vi que ponían iPods para que la gente escuchase música mientras rulaba por el restaurante.