Hoy puede ser un gran día
Son casi las ocho de la tarde. Testando un software para móviles con una mujer de cuarentaytantos, dos hijos, que hace yoga, que trabaja como señora de la limpieza limpiando dos oficinas y que tiene dos hombres al lado que le dicen constantemente lo pato que es usando móviles, dvds y ordenadores, le explico una tarea a realizar: busca un libro y dime su precio. La mujer teclea en el buscador "El diario de Anna Frank".
En ese momento me doy cuenta de que me encanta mi trabajo porque me gustan las personas y que
hoy puede ser un gran día.