No saben
algunas empresas que se puede meter la pata muy a fondo por falta de reflejos y desconocimiento. Sobre todo en cuestiones de desorientación al usuario/consumidor.
Veo en
Menéame que en
El País se cuenta la historia del iPhone desaparecido. El post en Blogs invitados es descarnado y al final acabo leyendo en el blog de David de Ugarte
una reflexión sobre el coste que esto tendrá para DHL. Lo más curioso es leer que una persona de la empresa de marketing y rrpp que lleva la cuenta de DHL, también metió la pata. Las relaciones públicas es lo que tienen: a veces salen mal, sobre todo si no puedes repartir memorias usb con el logo de la empresa o un vino español.
David Ugarte, muy acertadamente, acaba el post diciendo "Curiosa estrechez de miras…".
PS:
El iPhone reapareció finalmente.