A ver
si dejo una cosa clara: a mi a veces tampoco me gusta la realidad. Y me encantaría transformarla. Y a veces lo intento (no mucho eso sí). Lo que nunca suelo hacer es intentar autoconvencerme de que lo que no me gusta en realidad es de otra manera. Más que nada porque suele tener consecuencias negativas y producir incomunicación.
Esta es una campaña que hace el BBVA para captar clientes en el difícil mercado de los inmigrantes. Los inmgrantes. Inmigrantes en España. Por si no quedaba claro.
Tres cosas:
1. Este tríptico está dirigido a gente que podría vivir en Tribecca, por poner un ejemplo, pero no a inmigrantes que vivan en España. Incomunicación. Las señoras y señores que aprobaron este tríptico se habrán dado una vuelta alguna vez por Tetuán o Lavapiés? Habrán mirado a la cara a las personas que les sirven un café, cuidan de sus hijos o abuelos o restauran su casa? O acaso han visto sus caras y no les parecen guapas y guapos?
2. Ahora me explico un poco porqué la banca española ha llegado más bien tarde al segmento de clientes inmigrantes. Falta de sensibilidad o empatía o carencias en la observación de la realidad?
3. Quizás este tríptico sea una manifestación del espíritu criollo, pero en España?
Orientación al usuario es, antes que nada, respeto y simpatía (sentir en común).